miércoles, 19 de octubre de 2011

Kenia aprueba una ley contra la MGF


Sin duda es una buena noticia que el parlamento haya aprobado una ley que prohíbe la Mutilación Genital Femenina, sin embargo, este sólo es un pequeño paso en un país donde las leyes tribales y religiosas de las diferentes etnias, facilitan el afán de pertenencia que la mayoría necesitan para sentirse identificados con aquellos que conviven y que imperan muchas veces por encima de las leyes estatales. El país,

Para erradicar la Ablación, es necesario trabajar sobre todos los actores que intervienen, crear acciones globales que sólo podrán llevarse a cabo con la implicación de todos ellos, conseguir que todos ganen y que ninguno se sienta agredido ni menospreciado. Muchas veces, las campañas que desde occidente se llevan a cabo no tienen en cuenta las necesidades ni las costumbres de culturas tan dispares y por lo tanto consiguen el efecto contrario al objetivo que persiguen, y muchas veces, incluso boicots y agresividad.

Es necesario empezar a trabajar de otra manera, iniciar acciones que realmente consigan avanzar en un objetivo que beneficiará a todos, y sobre todo, a las niñas que cada día son mutiladas por razones que unos critican y otros defienden a ultranza.

Desde Cooperació Activa, iniciamos un proyecto innovador contra la Mutilación Genital Femenina, contamos con el apoyo de algunos líderes espirituales, mutiladoras arrepentidas, mediadoras sociales, agentes sanitarios, y sobre todo con la firme convicción del resultado y la ilusión para llevarlo a cabo.

domingo, 9 de octubre de 2011

PUTA


España es el país “desarrollado” con más consumo de sexo de pago de todo el mundo. De hecho, el negocio de la prostitución mueve unos 18.000 millones de euros al año en nuestro país, y hasta tal punto es significativo en la economía que el INE, (Instituto Nacional de Estadísticas) quiere contabilizarlo dentro del Producto Interior Bruto. En definitiva, uno de los negocios más rentables de la historia….

No quiero hablar de las mujeres que son obligadas a ejercer la prostitución por desalmados que las amenazan, a ellas o a sus familias, si se niegan a practicar la prostitución. Criminalizo esta práctica y no sólo a los que se enriquecen con ella sino también a todos aquellos “clientes”, que aun sabiéndolo, utilizan sus servicios fomentando esta práctica por parte de sus explotadores, ya que si hay demanda conseguirán el producto de una manera u otra, aunque sea extorsionando o aprovechándose de las miserias de algunas pobres mujeres que necesitan escapar de situaciones de absoluta pobreza en ocasiones, y que cuando se dan cuenta han sido víctimas de las redes de trata de personas. Este tipo de actuación está penalizado por el artículo 158 del Código Penal que persigue y castiga a todo aquel que obtenga beneficios de la prostitución ajena, aunque desgraciadamente, está claro que no consigue acabar con ella.

En España, la mitad de los hombres que acuden a la prostitución para satisfacer sus “necesidades” sexuales, están casados o conviven con su pareja, y cuatro de cada diez tienen hijos, será por eso que la mayoría callan o critican a las “putas” cuando se habla de la prostitución.

Para que la prostitución se lleve a cabo son necesarios dos actores: la “puta” y el “putero”, en caso de que la mujer esté siendo obligada o coaccionada para ejercer, el único a quien se debe de criminalizar es al hombre que sabiéndolo abusa de ella, porque en definitiva, es un delito penalizado por la ley obligar alguien a mantener relaciones sexuales en contra de su voluntad. En el caso de que sea un servicio que algunas personas solicitan y otras ofrecen libremente, es una transacción económica de mutuo acuerdo, donde no cabe inculpar a ninguna de las partes como no lo son en cualquier otro intercambio comercial.

Ayer acudí al “salón erótico” para asistir a una charla sobre prostitución a la que había sido invitada por Paula VIP, una scort a la que había entrevistado hace unos meses en el programa dedicado a "Sexo de pago". El salón, lleno a rebosar, -de erótico no tenía nada-, todo pornografía pura y dura, ¿acaso los organizadores que parecen saber tan bien como despertar la parte más libidinosa de la sexualidad no han leído el significado de ambos conceptos? Antes de llegar a la sala donde se hablaba sobre la prostitución, me topé con:

Un hombre que paseaba -atada con un collar de puntas- a una mujer, mientras la azotaba con una fusta a la vista de todos los asistentes recorriendo el recinto como si estuviese paseando a su perro. Viendo la mirada de algunos no dudé de que les hubiera gustado estar en su lugar.

Asistí estupefacta a un acto donde otra mujer, atada con cadenas a un poste, estaba siendo martirizada con pinzas para la ropa que colocaban en sus pezones y labios genitales, ignoro si en algún otro lugar porque no pude soportar esta visión y seguí mi camino.

También me paré perpleja ante un stand, donde una chica, después de haber divertido un rato al babeante público -masculino mayoritariamente-, con un vibrador que usaba con la visión más masculina que sobre el juguetito se tiene, -es decir penetración en todos los orificios posibles, ya que su fálica imaginación les limita para entender la verdadera sexualidad femenina-; se untaba con nata los genitales, para que algún chico del público lo lamiese; increíble la de voluntarios que había dispuestos, y más aún, la gente miraba extasiada al afortunado elegido.

En definitiva, viendo la exposición se podría llegar a varias conclusiones, que la mayoría de gente confunde erotismo con pornografía, o que los organizadores utilizan esta definición por ser más aceptada socialmente y atraer el máximo posible de público. Sin embargo, lo que sí quedaba latente es que se explotaba la parte más libidinosa de la sexualidad masculina, que la mujer -y algunos hombres- eran utilizados como meras máquinas de satisfacer instintos en muchos casos un tanto "desviados" como pegar, vejar, humillar, etc. Y sobre todo me sorprendió esa adoración al falo que se transformaba en formas acarameladas de piruletas y chupa-chups (nunca mejor dicho).

¿Donde está la responsabilidad social de cualquier acto público donde se desvirtua la sexualidad de la mayoría de los humanos? ¿Por qué no se transmite respetar a la pareja durante cualquier intercambio incluido el amoroso? ¿Acaso no se dan cuenta de que este tipo de actuaciones pueden ser consideradas "normales" por la naturalidad y facilidad con que se exponen y entenderlo como métodos de actuación?... O lo que es peor, ¿Acaso sí lo saben e intentan sacar lo peor que todos llevan dentro?...


Cuando conseguí salir de mi estupor, pude llegar a la sala donde una “puta” hablaba de su profesión con la cabeza bien alta. Una mujer culta, hija, esposa durante muchos años, madre de un hijo, hermana, amiga de sus amigos y que ejerce esta profesión libremente, porque prefiere hacer este trabajo y ser selectiva con los hombres con los que mantiene relaciones, antes que soportar el manoseo o abusos al que están sometidas muchas empleadas que cobran al mes lo que ella en un día, y que tienen que acceder por miedo a perder su trabajo.

Durante la charla tuve la oportunidad de conocer a varias “putas” más: agradables, educadas -una de ellas con varias carreras y un doctorado-. Reflexionando de vuelta a casa sobre todo lo que escuché y vi en ese “salón erótico” me preguntaba, ¿son realmente esas mujeres las que merecen ser criminalizadas y criticadas constantemente?, ¿son ellas las culpables del deterioro moral de nuestra sociedad, o tal vez lo son los que para regocijo de todos los asistentes en el salón denigraban, vejaban y humillaban con sus actuaciones no sólo a las mujeres -y algunos hombres-, sino que desvirtuaban la verdadera sexualidad con una visión totalmente falócrata de las relaciones sexuales?....

jueves, 29 de septiembre de 2011

Reflexiones y retos sobre la MGF


Después de asistir a las jornadas que con el título de Mutilación Genital Femenina, reflexiones y retos, organizaba en la ONGD Médicos del Mundo, donde cumplimos con los objetivos de la jornada, que no eran otros que escuchar las intervenciones realizadas y debatir las nuevas líneas de trabajo en la prevención y el abordaje de la mutilación, tengo que reconocer que:

Debe felicitarse a la organización –representada por su presidente, el Sr. Álvaro González– porque ha sido todo un éxito, tanto por la profesionalidad de los ponentes como por su calidad humana.

Agradecer a las mediadoras la labor que hacen y que muchas veces les causa graves perjuicios dentro de sus entornos más cercanos, y también que hayan compartido sus experiencias con los asistentes, ayudándonos a entender un poco mejor cómo se sienten las mujeres que han sido mutiladas cuando conocen otras realidades en los países de adopción.

Aplaudo también al personal sanitario y ONG’s , que a través de las diferentes organizaciones se desplazan a los lugares menos “amables” de la geografía, para hacer un trabajo desinteresado, tanto de sensibilización como de ayuda sanitaria y humanitaria.

Por mi parte, después de analizar las diferentes intervenciones, me reafirmo en que es necesaria una actuación importante sobre la sensibilización de las practicantes y también sobre los hombres, ya que aunque es una cuestión en la que no quieren pronunciarse, por considerar que son cosas de mujeres, son ellos los que tienen la última palabra y de negarse éstos a continuar con estas prácticas las mujeres deberían acatar.

domingo, 11 de septiembre de 2011

ONG Cooperació Activa


La ilusión y el entusiasmo de iniciar una nueva aventura mitiga los temores, aun así no es fácil asumir el reto de implicarse en un proyecto humanitario, donde sabes que por mucho esfuerzo que dediques, no será suficiente para cambiar el mundo. Saber que se puede conseguir mitigar el dolor de muchas personas menos afortunadas, que por el simple hecho de haber nacido en países menos desarrollados sufren diariamente, me anima a volcarme de lleno y hacer todo lo posible para ayudar a los más desfavorecidos.

Inicio una nueva época, llena de proyectos y fuerza para llevarlos a cabo, algunos son literarios, otros radiofónicos; pero sin duda, la que espero será más satisfactoria, es la de implicarme en la ONGD Cooperació Activa, con la que empiezo a desarrollar proyectos y ciclos de conferencias contra la Mutilación Genital Femenina, espero que pronto deje de ser un sueño y para muchas niñas sólo una pesadilla.

sábado, 6 de agosto de 2011

Hiroshima y Nagasaki 66 años.


El seis de agosto de 2007 asistí en New York a una de las ceremonias más solemnes a las que haya podido asistir en mi vida, se trataba de una ceremonia en recuerdo de las víctimas de Hiroshima y Nagasaki en el 62 aniversario de los bombardeos atómicos que devastaron a ambas ciudades matando en el acto a cientos de miles de personas, aunque otras tantas morirían después como consecuencia de los efectos secundarios de la radiación. Casi todos eran civiles: hombres, mujeres, niños y ancianos que nada tenían que ver con la guerra ni las ansias de poder y destrucción de políticos y militares. Desde entonces muchas otras personas han muerto de cáncer atribuidos a la exposición a la radiación liberada por las bombas.

Durante la ceremonia, que casi pasó inadvertida porque no se hizo ningún tipo de publicidad, los allí presentes –un centenar como mucho– ,temblamos ante la solemnidad de los golpes al gong que el monje efectuaba –uno por cada año pasado–, y nos estremecíamos con las vibraciones invisibles que conseguían traspasar nuestra piel y tocar nuestras emociones más recónditas.

Después, cada uno con un collar de colores que significaba vida y alegría ,y que el monje nos fue colocando con una inclinación de cabeza, encendimos unas velas especiales e iniciamos una procesión, totalmente silenciosa y en fila de uno, que acabó unas manzanas más allá entrando en la iglesia donde se oficiaría una ceremonia en japonés y se tocarían instrumentos musicales de ese país.

No entendí nada, pero mientras escuchaba la música, contemplando a hijos y nietos de las víctimas, e incluso a algún superviviente, me preguntaba cómo el ser humano podía ser capaz de barbaries semejantes. Hoy, cuatro años después, cuando por la fuerza de la naturaleza, otro gran desastre ha estado a punto de provocar muchas más muertes, mientras escuchaba al primer ministro de Japón, Naoto Kan, repetir la promesa de que el país será menos dependiente de la energía nuclear, me volvía a preguntar, ¿acaso necesitamos más advertencias de que no lo podemos controlar todo, hasta donde la estupidez humana?